Una de las más grandes ilusiones para todos los padres de familia es comenzar a pintar la recámara del bebé. El hecho de poder adornar este espacio emociona y gusta a todos por igual. Pero unas recomendaciones antes de demostrar tu amor y creatividad en la recámara del bebé nunca están de más.

Cómo pintar la recámara del bebé

El consejo inicial más importante es que elijas una pintura de calidad, ya que además de que la aplicación será mucho más fácil y cubrirá mucho mejor, también será mayor su durabilidad.

La mayoría de las pinturas disponibles en el mercado tienen base de aceite o agua. Siempre será más seguro pintar la recámara del bebé con pinturas de base de agua, como las plásticas. Además de que serán mucho más fáciles de limpiar por su acabado liso, no son tóxicas y no contienen químicos que en algún momento puedan dañar la salud del bebé.

Habrá que evitar entonces las pinturas en base de aceite ya que cuentan con una alta concentración de sustancias químicas que pudieran ser perjudiciales. Una gran recomendación es PASA Color Profesional, una pintura vinil acrílica que es altamente lavable, resiste al manchado, tiene algo poder cubriente y no contiene solventes que sean dañinos.

La elección del color de la recámara del bebé

Una vez que has elegido el tipo de pintura adecuado, sigue la parte más divertida que es dar color a ese espacio tan especial. Normalmente las habitaciones de los niños son los espacios con más colorido en toda la casa, son los lugares más alegres y originales, pero te compartiremos algunos datos sobre la influencia del color en el comportamiento.

Si te fijas, muchas de las cadenas de restaurantes incluyen el color rojo en sus diseños, esto es porque está demostrado que el rojo además de pasión expresa hambre. En los consultorios, el color que más predomina es el azul o el verde en tonos suaves, ya que éstos mantienen la calma.

De igual modo cada color que utilices  para pintar la recámara del bebé creará alguna reacción en su estado de ánimo. El rosa es de “niñas” según la creencia popular, pero esto se debe a que el color se asocia con afecto, calma, afabilidad y bondad. Es un color que proporciona una energía y dulzura.

Los colores naranja y rojo son asociados con la precaución, pero en detalles determinados pueden proporcionar fiesta y regocijo. Si lo utilizas para resaltar algunas zonas alegrará la vista y dará dinamismo, ya que deshace el miedo y favorece el apetito.

El tono verde está asociado con la naturaleza, transmite seguridad y calma al estado de ánimo. Proporciona relajación y reduce la tensión.  Es mejor en tonos suaves, ya que todos los tonos muy intensos hacen que la luz se escasa.

El azul es el color tranquilizador por excelencia. Proporciona serenidad y paz. Ayuda a conciliar el sueño y en general se asocia con la seguridad y la fuerza.  Sin duda en algún detalle o en toda la habitación deberías considerar añadir este color en la recámara del bebé.

El amarillo es el color de la luz, amplía espacios y es muy activo. El violeta expresa misterio, es una combinación entre azul y rojo por lo cual expresa calma y autocontrol pero también autoridad. El gris es un color neutro, que iguala las cosas y no influye, aunque puede expresar aburrimiento, por lo cual es mejor combinar con el blanco que estimula y unifica.

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